Asociaciones religiosas en el Registro Federal de Contribuyentes

Asociaciones religiosas en el Registro Federal de Contribuyentes

Las asociaciones religiosas son un conjunto de personas cuyo fin es estrictamente religioso, obtenido en comunidad. De acuerdo a la ley, asociación religiosa es una congregación que tiene el fin de ejercer culto a una divinidad, considerados para efectos tributarios las iglesias y grupos similares debidamente registrados ante la Secretaría de Gobernación, en los términos de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

Obtienen personalidad jurídica, o condición de persona moral, según estipula la ley y conforme a ello tienen derechos, deberes y obligaciones ajustados a sus labores.

Legalmente establecidas, las asociaciones religiosas deben inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes pues, si bien no son contribuyentes en el sentido amplio del concepto, tienen el deber de declarar en la periodicidad que les corresponda.

Se encuentran enmarcadas dentro del Régimen de Personas Morales, ya que son organizaciones y no sujetos o individuos, y a su vez en este se encuentran en la constitución de Personas Morales sin fines de lucro, ya que su razón social no persigue la obtención de ingresos económicos, sino congregar personas en torno a un culto. Sus obligaciones ante la autoridad tributaria están contempladas en el Título III de la Ley del Impuesto Sobre la Renta LISR.

Además de los requisitos que se exigen a las personas morales con fines no lucrativos para su inscripción ante el RFC, las asociaciones religiosas deben ​presentar original y copia fotostática del Certificado de Registro Constitutivo emitido por la Secretaría de Gobernación, de conformidad con la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y su Reglamento.

Por otra parte, los avisos a que da lugar su situación como asociación religiosa comprenden avisos de apertura y cierre de establecimientos, sucursales, locales, y similares para el desempeño de actividades.  Actualización de actividades económicas y obligaciones, reanudación de actividades, cambio de domicilio, las cuales puede hacerse a través de la página del SAT.

Lo correspondiente a cambio de denominación o razón social y cancelación en el RFC por cese total de operaciones debe ser realizado en modo presencial ante las oficinas del SAT con la documentación que acredite los actos del caso.

Las asociaciones religiosas declaran impuestos sobre la renta e IVA en loa supuestos que determina la ley, que son pocos debido a la naturaleza o razón social que las crea. Por tratarse de agrupaciones de labor social, debido a sus fines no lucrativos, las asociaciones religiosas tienen ciertas facilidades administrativas contempladas por la autoridad tributaria para rebajar las cargas impositivas y obligaciones de diversa índole que acarrean como sociedad.

La primera es la denominada facilidad para la deducción de gastos menores, la cual establece deducibles a los gastos por debajo de $3.001,00, aun cuando no estén respaldados con comprobante fiscal, siempre que no excedan el 5% de los gastos totales del ejercicio declarado y hayan sido realizados exclusivamente por los miembros, estén directamente relacionados con el desarrollo de su actividad central y se registre el monto y concepto en la contabilidad.

La otra es la facilidad para el cumplimiento de obligaciones, la cual contempla que si estas asociaciones religiosas se encuentran en domicilio fiscal con menos de 2.500 habitantes conforme al Catálogo Sistema Urbano Nacional, podrán cumplir sus obligaciones por medio de representante común, nombrado por el organismo que agrupe a las Asociaciones Religiosas.

Los migrantes y la obtención de documentos de regularización CURP

Las personas que han sido rescatadas de redes de trata de personas o están en el territorio mexicano debido a que fueron traídos en tránsito hacia otros países como Estados Unidos, se encuentran en una situación muy particular dentro de los migrantes por razones humanitarias.

Los migrantes y la obtención de documentos de regularización CURP

Deben permanecer en el país mientras se lleva la causa en la cual fueron rescatados, o quizás hayan solicitado quedarse para evitar represalias por parte de sus captores. Esta coyuntura que se les presenta, es delicada desde cualquier perspectiva pues son vulnerables a sus victimarios, probablemente estén tras su pista, al sistema judicial que muchas veces está copado de casos y no es capaz por ello de tratar con el debido tacto estos casos lamentables y son, además, proclives a la burocracia que rodea la solicitud de estadía en México.

Contar con documentos al día es vital

Es una necesidad obtener los documentos migratorios para permanecer en el país y pasar al siguiente estatus, lo cual es ya de por sí engorroso. A la vista del Estado, la carencia de estos concurre en una falta administrativa, no un delito penal ni civil, que es como se ha tratado el hecho, pues los migrantes detenidos por ingresar de manera ilegal al país son llevados a centros de reclusión, lo cual la Organización de las Naciones Unidas ONU ha criticado y demandado que se utilice como un último recurso.

Incluso, hay niños de muy corta edad retenidos en estos centros que no ofrecen las garantías mínimas para la subsistencia de estas personas hasta que puedan ser enviadas a sus países de origen. Por tanto, no constituye delito, sino falta administrativa.

Sin embargo, el migrante debe evitar incurrir en este tipo de faltas para poder reunir requisitos y mantenerse dentro de México. Otras veces, que es el escenario más común, sucede que estas personas no tienen sus documentos migratorios ni nada que los identifique ante la Ley.

Primero hay que determinar su identidad y luego proceder a normalizar su entrada a la nación. Una vez se cumple este requisito y, mientras reciben ayuda integral del Estado, son puestos en contacto con las instituciones públicas en las cuales han de legalizar su estadía en términos de vida civil.

Para poder optar a la mayor parte de los trámites públicos, deben obtener Clave Única de Registro de Población, el cual es requisito inexcusable para su inserción en los sistemas públicos y de esa manera pueda obtener asistencia médica, ayuda social y un lugar donde vivir, entre otros beneficios.

Desventajas de un migrante ante la Curp.

Para que esto sea materializado, lo primero es regularizar la entrada de esta persona en el país y de este modo, con documento migratorio en mano, proceder al registro CURP. Sin embargo, la situación en general que presentan estas personas hace un poco largo el proceso, sobretodo porque para el Estado no existen legalmente, de hecho ni para el Estado mexicano ni para ningún otro porque no poseen documentos que los identifiquen efectivamente dentro de ninguna base de datos poblacionales de algún país.

Esa es la primera traba. Lo importante es procurar que estas personas obtengan CURP, que es indispensable para todo, a los fines de hacer su permanencia aceptable y tengan un mínimo de calidad de vida. Muchos pasan meses, sino años, en tratamiento médico y psicológico, por lo que el CURP es necesario para ingresar al sistema de salud. Este es uno de los ejemplos de lo preciso de este documento para el migrante.